¿Cómo nació las Farc?

La abreviatura  FARC, significa  Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que es una organización guerrillera marxista, reconocido posteriormente a nivel internacional, como grupo terrorista. Formadas en 1964 como el ala militar del Partido Comunista de Colombia (PCC). 

Palabras clave: FARC, guerrillas, PCC, ala militar, organización, grupo rebelde

Las FARC son el mayor de los grupos rebeldes de Colombia, y se estima que cuentan con miles de hombres y mujeres armados, que entran en los entornos rurales  obligando a las personas a dejar sus territorios, que luego son tomados por estos grupos, en zonas rurales de Colombia.

Nacimiento de las FARC 

Se considera un grupo armado al margen de la ley, que en un principio se creó con unos ideales de apoyo a la  redistribución de la riqueza de los ricos a los pobres, oponiéndose a la influencia que han tenido las empresas multinacionales y los gobiernos extranjeros (en particular los Estados Unidos), en Colombia. Pero que luego,  derivaron en alas delictivas dedicadas al narcotráfico, el secuestro y la trata de personas. 

Las FARC han llevado a cabo bombardeos, asesinatos, secuestros y otros ataques armados contra varios objetivos políticos y económicos del país. También han secuestrado a extranjeros para pedir rescate, ejecutando a muchos de sus cautivos. 

Los vínculos de las FARC con el narcotráfico han aportado a la organización cientos de millones de dólares anuales procedentes de los impuestos (vacunas) que impone. Las FARC han recibido apoyo externo para sus actividades de otras organizaciones paramilitares y gobiernos simpatizantes, como el gobierno cubano de Fidel Castro y el actual gobierno de Nicolás Maduro,  en Venezuela. 

En 1985 las FARC y otros grupos de izquierda, incluido el PCC, establecieron un partido político, la Unión Patriótica (UP), en un acuerdo de alto el fuego con el gobierno. La UP participó en las elecciones que comenzaron en 1986 y obtuvo gran parte de los votos. 

En 1998, en un esfuerzo por persuadir a las FARC de que entablaran negociaciones de paz, el Presidente Andrés Pastrana desmilitarizó una zona de 42.000 km2 en el sur de Colombia, cediendo efectivamente el control del territorio a los rebeldes. Aunque las negociaciones comenzaron en 1999, las FARC pronto se retiraron. En 2002 el Presidente Álvaro Uribe Vélez remilitarizó el territorio después de que las FARC secuestraran un avión de pasajeros y secuestraran a un senador colombiano a bordo. 

Durante los años siguientes, Uribe empleó intensas operaciones policiales y militares contra las FARC. Como resultado, la fuerza de las FARC se redujo en las zonas urbanas y el número de ataques y secuestros por parte de la organización disminuyó significativamente. 

Sin embargo, las FARC rechazaron muchas propuestas del Gobierno colombiano y de la comunidad internacional que pedían la devolución de los rehenes. Las tensiones políticas en la región se intensificaron a principios de 2008 cuando las tropas colombianas cruzaron la frontera con Ecuador para asaltar un campamento de las FARC. 

En marzo de 2008, el líder de las FARC y uno de los fundadores de la organización, Manuel Marulanda Vélez, apodado Tirofijo (Sureshot), murió de un ataque cardíaco. Alfonso Cano (nombre de guerra de Guillermo Sáenz Vargas), que se desempeñaba como jefe del brazo político clandestino de la organización, el Partido Comunista Clandestino de Colombia (fundado en 2000), se convirtió en el nuevo líder de las FARC en mayo de 2008. 

En septiembre de 2010, la dirección de las FARC se vio nuevamente sacudida cuando otro de sus principales líderes, más conocido como Mono Jojoy (pero también conocido como Jorge Briceño o Luis Suárez), murió en un ataque aéreo militar. Aunque la influencia de las FARC disminuyó posteriormente, el grupo lanzó varios ataques mortales en Colombia en 2011.

paz

El Acuerdo de Paz alcanzado en La Habana

En el 2015, las FARC iniciaron otro cese del fuego unilateral, que aún se mantenía  cuando el presidente colombiano Juan Manuel Santos sorprendió a muchos observadores al ordenar a los negociadores en La Habana que iniciaran conversaciones sobre un cese del fuego bilateral (que previamente se había negado a considerar hasta que se hubiera alcanzado un acuerdo final). 

En marzo Santos ordenó el cese de los bombardeos de los campamentos de las FARC. Sin embargo, cuando los guerrilleros de las FARC mataron a varios soldados del gobierno en un ataque a una patrulla en abril (en respuesta a la invasión del ejército, según afirmaron los líderes de las FARC), Santos restableció los ataques aéreos, y en mayo un ataque combinado por aire y tierra de las fuerzas del gobierno provocó la muerte de 26 guerrilleros de las FARC. 

En respuesta, las FARC rescindieron el cese del fuego pero dijeron que seguían comprometidos con las negociaciones. Reunidos en La Habana,  en septiembre, de ese mismo año, los representantes de las FARC y Santos anunciaron que se habían comprometido a llegar a un acuerdo de paz definitivo en seis meses. 

Quedaban por resolver importantes detalles, pero se habían resuelto importantes escollos en las negociaciones en curso.  La naturaleza de las medidas de justicia para los delitos relacionados con el conflicto en ambas partes y el plazo para completar un acuerdo final.

En septiembre de 2016, Londoño y Santos firmaron un histórico acuerdo de paz final, pero sólo una semana después, en octubre, ese acuerdo fue rechazado por los colombianos en un referéndum muy reñido y hasta cierto punto cuestionado debido a los contratiempos para que grupos de personas pudieran votar libremente. 

Quedando el mismo en 50,21 por ciento de los que acudieron a las urnas  en contra del acuerdo, y el 49,78 por ciento que votaron a favor que, tampoco quedó muy claro. . 

La percepción general de los que se oponían al acuerdo era que era demasiado indulgente con las FARC. Sin embargo, tanto el gobierno como las FARC anunciaron que mantendrían el alto el fuego mientras se preparaban para volver a la mesa de negociaciones.

A finales de noviembre, la Cámara de Representantes y el Senado ratificaron un acuerdo renegociado, sin embargo, fue rechazado y denunciado por la oposición porque no incluía algunas de sus propuestas clave. 

No obstante, el proceso de entrega de armas por parte de la guerrilla de las FARC se desarrolló en gran medida de manera pacífica a principios de 2017. Las FARC entregaron las últimas de sus armas accesibles a los representantes de la ONU (unas 900 armas permanecían en depósitos en zonas remotas). 

Con lo que el total de armas decomisadas ascendía a más de 8.100 armas y millones de cartuchos. Con esta acción el gobierno colombiano declaró oficialmente el fin de su conflicto con las FARC.

Las FARC iniciaron una transición hacia un partido político al que se le garantizaron 10 escaños no electivos en la legislatura colombiana, cinco en la Cámara de Representantes y cinco en el Senado.

Un hecho resaltante es que, hasta el momento ninguno de los miembros principales de este grupo insurgente terrorista,  ha ido a juicio y pagado por todos los crímenes de lesa humanidad cometidos y el país sigue esperando que se haga justicia y haya una compensación a tantas víctimas que vieron sus vidas destruidas por este grupo FARC.    

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