Beneficios que traen los Acuerdos de Paz en el Campo

El conflicto armado en Colombia, que duró más de 50 años, dio lugar a casi 6,9 millones de desplazados internos, de los cuales el 87 por ciento provenía del campo. En los municipios más afectados se perdieron 3 millones de hectáreas de bosque, que representan el 87 por ciento de las áreas de cultivos ilícitos en el país en las últimas décadas.

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La situación de las zonas rurales de Colombia es particularmente difícil, y la diferencia de calidad de vida entre las zonas urbanas y las rurales es asombrosa,  Hay aproximadamente 2,7 millones de agricultores en el campo y casi el 45% de ellos viven en la pobreza, siendo los pequeños y medianos agricultores los más afectados.

Beneficios de los acuerdos de paz en el campo

Una vez que Colombia logre una paz duradera, se espera que su tasa de crecimiento económico anual aumente entre el 1,1 y el 1,9 por ciento, principalmente como resultado de un aumento de la confianza en el futuro del país. Se estima que un crecimiento más rápido generaría entre 120.000 y 200.000 nuevos puestos de trabajo en 10 años.

Actualmente, Colombia sólo utiliza alrededor de un tercio de las tierras agrícolas disponibles, según la Unidad Nacional de Planeación Agrícola Rural (UPRA). Además, gran parte de la agricultura colombiana se caracteriza por sus bajos niveles de tecnología, en gran medida porque la presencia de la guerrilla continúa disuadiendo a los empresarios de invertir en fincas aisladas y vulnerables a la extorsión.

El escenario posterior al conflicto ofrece una oportunidad única para que el CIAT apoye a Colombia, su país anfitrión, prestando asesoramiento científico y técnico mediante diversos enfoques estratégicos.

Remolinos del Caguán, por ejemplo,  es un pueblo remoto de Cartagena del Chairá en el departamento de Caquetá en Colombia. Aunque no tiene más de 500 habitantes, Remolinos ha sido, tristemente, el centro de la confrontación armada nacional.

Los agricultores de Remolinos, enclavados en la selva amazónica, solían ganarse la vida cultivando coca. Pero cuando comenzaron las operaciones militares para combatir el narcotráfico, la coca dejó de ser rentable y los agricultores no conocian otra manera de seguir adelante.

Aprovechando la oportunidad de realizar el sueño de sustituir las hojas verdes de coca por el rojo intenso del cacao en el paisaje local, el párroco local, creó la cooperativa de agricultores de cacao de Remolinos del Caguán y Suncillas (Chocaguán).

El cacao puede desempeñar un papel fundamental en el desarrollo de Colombia después del conflicto. Tal como lo señaló el embajador de los Estados Unidos en Colombia, durante su visita al CIAT en 2017.

Sin embargo, el potencial del cacao en las principales zonas de posguerra no es un argumento suficiente en sí mismo para promover el cultivo del cacao como alternativa para generar ingresos entre los pequeños productores. 

Se necesitan más y mejores argumentos para pensar en el cacao como posible componente de un sector agrícola competitivo, rentable, sostenible y socialmente inclusivo en el país. 

Por ello, la Universidad de Purdue y el CIAT han elaborado un análisis de la cadena de valor del cacao en Colombia, encargado por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA), en el contexto de la iniciativa Cacao para la Paz, financiada por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID).

Lanzada en el 2017, la iniciativa cacao para la paz tiene por objeto mejorar la cadena de valor del cacao en los próximos años luego del 2017, como parte de la estrategia de desarrollo de Colombia después del conflicto, mediante el fortalecimiento de las instituciones de los sectores público y privado que son fundamentales para la producción de este cultivo.

En el estudio se determinó que el sector del cacao en Colombia no está a la altura de su potencial. Los recientes esfuerzos por promoverlo se han centrado más en la expansión de la producción de cacao. 

Los autores propusieron en cambio una estrategia diferente para aclarar las funciones y responsabilidades en el sector a fin de evitar la superposición de tareas, promover la coordinación y la colaboración entre los agentes nacionales y regionales, con incentivos clave para mejorar las prácticas, así como una mejor articulación entre las políticas nacionales y las inversiones pertinentes para el sector.

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Producción sostenible de alimentos y paz duradera, en la región de la Orinoquia

La promoción de enfoques para la consolidación de la paz y la reducción de las emisiones de carbono derivadas de la deforestación también pueden lograr otro importante objetivo mundial y nacional, el cual es producir alimentos sin talar más árboles.

El proyecto fue impulsado por el gobierno, que también está vinculando el proceso de paz del país con la política del cambio climático. Por lo tanto, las organizaciones internacionales están prestando interés al discurso político y poniendo en práctica las pruebas científicas que respaldan tal concepto, en la región de la Orinoquia de Colombia.

A pesar del acuerdo de paz, las bandas de la delincuencia organizada, que según se informa están formadas por ex miembros de grupos paramilitares, siguen predominando en la zona, al igual que la deforestación.

Como parte de los esfuerzos para lograr una pérdida cero de bosques, el gobierno colombiano está trabajando para detener la deforestación en la Amazonia colombiana con el apoyo de los gobiernos de Noruega, el Reino Unido y Alemania. 

Por lo que, se cree que,  la región de la Orinoquia tiene el potencial de contribuir a la reducción de las emisiones de carbono en todo el país, así como de convertirse en un granero para el país y más allá.

El Banco Mundial también está considerando a la Orinoquia como una región que puede ayudar a mitigar el cambio climático y a abordar las causas del conflicto armado en Colombia. 

Está examinando específicamente la forma en que la Iniciativa para paisajes forestales sostenibles del Fondo del Biocarbono puede ayudar al gobierno colombiano a reducir las emisiones procedentes de la agricultura, la silvicultura y otros usos de la tierra en ese país. También está estudiando si esa financiación puede incentivar la producción sostenible de alimentos y una paz duradera.

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